Declaración artística
Mi fotografía nace como un intento de guardar momentos: un diario visual que registra lo que vivo y cómo lo miro. Me muevo entre lo-fi, el glitch y la fotografía de muñecas BJD, junto con calle y arquitectura. En todos los casos me guía la misma pregunta: ¿cómo se revela la belleza cuando atendemos a la geometría, la simetría y las pequeñas imperfecciones del mundo?
Elijo lo-fi por su economía y su honestidad: me interesa la textura, el grano, la luz disponible y el encuadre sencillo que deja hablar al motivo. El glitch aparece como una "cicatriz digital": errores provocados —desplazamientos de canales, compresión intencional, desalineaciones— que no esconden la edición, sino que la convierten en parte del relato. En mis retratos de muñecas, las BJD operan como avatares; su artificio explícito me permite teatralizar emociones y escenas sin pretender naturalizarlas. En la calle y la arquitectura busco patrones, repeticiones y ejes: composiciones frontales, simetrías marcadas y ritmos que ordenan el caos.